¿Qué tipo de cortinas elegir?

En el post de ayer hablamos sobre la necesidad, o no, de usar cortinas y sobre sus utilidades. Hoy vamos a hacer un repaso por los diferentes tipos de cortinas, pero antes queremos recordaros que si bien es cierto que siempre que hablamos de cortinas pensamos en las ventanas no debes olvidar que también pueden servirnos para separar espacios dentro de casa.

Cuando hablamos de tipos de cortinas nos referimos principalmente al sistema utilizado para colgarlas, su forma y funcionamiento. Así, podemos hablar de los siguientes tipos de cortinas:

Barrales. Son las cortinas más clásicas y comunes, pues se adaptan a cualquier tipo de ventana y su instalación resulta sencilla. Son aquellas que van colgadas directamente en la barra, bien sea mediante argollas o directamente la propia cortina. No poseen ningún mecanismo para su corrimiento.

Visillos. Se trata de cortinas livianas elaboradas con telas finas, se colocan fijadas a una barra de metal que se coloca en la propia ventana y solo cubre los cristales. Por lo general, se utiliza como el primer vestido de la ventana.

Cortinas de Rieles. Los rieles son un tipo de soporte de cortinas que permite que podamos abrirlas y cerrarlas utilizando unas cuerdas o bastones que se colocan en un lateral de la ventana. Es un sistema muy práctico que se adapta tanto a grandes y pesadas cortinas como a las más livianas. Es un sistema perfecta para colocar cuando no tenemos espacio para colocar un barral o simplemente no nos agrada el barral pero deseamos dar un aspecto de cortina clásica.

Estores. Son cortinas rectas que se recogen a diversas alturas formando tablas. Ocupan muy poco espacio lo que las hace ideales para espacios pequeños o para ambientes minimalistas. Los hay de todos los colores y pueden ser lisas o estampadas, pero en este caso debes de tener cuidado del efecto que hará el dibujo al recogerse.

Enrollables. El efecto de cortina es similar al estor, pero pueden recogerse completamente. Se trata de un panel liso de tela con un rodillo giratorio que se coloca en la parte superior que permite enrollar o desenrollar la cortina desde un cordón. Resultan muy útiles porque dejan la ventana completamente descubierta por lo que pueden ser utilizadas en ventanas de apertura interior.

Romanas. Un sistema de varillas cosidas por dentro de la tela permite recoger las cortinas en forma de acordeón al tirar de un cordón lateral. Permiten se recogidas a diferentes alturas y por lo general están confeccionadas en telas livianas.

Panel Japonés. De origen japonés, como su propio nombre indica, este tipo de cortinas ha ganado mucha presencia en los últimos años. Se trata de un conjunto de paneles que se mueven horizontalmente, superponiéndose cuando están recogidos y cubriendo toda la superficie de la ventana cuando están cerrados. Pueden ser de cualquier tejido pero lo ideal es que se confeccionen con uno grueso y rígido.

Venecianas. Están formadas por pequeñas láminas unidas que pueden girar para dosificar la entrada de luz. Las puedes encontrar en infinidad de colores y estampados. Al estar fabricados en metal, madera o PVC son muchos los que no las consideran un tipo de cortinas.

 

 

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