Cómo escoger el sistema de calefacción

Cuando llega el frío, lo que más apetece es resguardarse en el calor del hogar. Hoy en día la calefacción es un elemento imprescindible en todos los hogares, y la elección de la misma una decisión muy importante.

Si vives en piso, probablemente no puedas escoger el sistema más apropiado a tus necesidades, ya que vendrá ya instalado por el edificio (en este caso deberías saber que lo más rentable sería una calefacción central con contadores individuales), pero si vives en una casa o chalet independiente, no sólo puedes si no que debes escoger el sistema de calefacción (gasoil, gas, eléctrico…etc) que mejor se adapte a las características de la vivienda.

A continuación te ayudamos en la elección del sistema de calefacción de tu vivienda, repasando aquellos aspectos más importantes que debes tener en cuenta, y valorando los tipos de calefacción recomendables.

¿Qué tengo que tener en cuenta antes de decidir?

Escoger el sistema de calefacción para nuestro hogar no es una tarea baladí, si no que requiere hacer un estudio en el que entran en juego muy diversos factores que debemos cruzar para tomar decisiones y que van  desde el entorno en el que está situada, tipo y características de vivienda, hasta el gasto que estamos dispuestos a asumir en su instalación y mantenimiento. Veamos algunos de los aspectos más importantes a tener en cuenta:

1.- Tipo de vivienda. ¿Se trata de una primera vivienda o una casa de vacaciones? No es lo mismo una vivienda para uso continuado que una segunda vivienda en la que sólo pasemos temporadas. En el primer caso será necesaria una instalación que te permita un máximo rendimiento (que puede suponer una inversión mayor), mientras que en una segunda vivienda, y dependiendo de la estación del año en la que más la utilicemos puede llegarnos con calefactores eléctricos que enchufemos ocasionalmente.

2.- El clima. Dependiendo del tipo de clima del lugar donde residamos, necesitaremos un sistema u otro. Para zonas frías tendremos que prestar más atención en escoger un sistema que caliente rápido y homogéneamente y conserve el calor, mientras que si vivimos en una zona calurosa, podremos decantarnos por calefactores de uso más esporádico.

3.- Las características de la vivienda y de sus habitantes. Hay que tener en cuenta las dimensiones de la vivienda, ya que no requiere el mismo trabajo calentar una casa pequeña que un chalet, el número de habitaciones y su tamaño pero también la rutina de sus habitantes ¿es una vivienda unipersonal o familiar? ¿hay niños o personas mayores?  (que normalmente son más sensibles a los cambios de temperatura) ¿Pasan mucho tiempo en casa?

4.- Presupuesto. Otro de los aspectos que hay que ver con lupa es cuanto estaríamos dispuestos a gastar, tanto en la instalación como en el mantenimiento del sistema de calefacción, ya que algunos tipos de calefacción requieren una inversión inicial mayor, que luego puede suplirse con un alto rendimiento.

Tipos de sistema de calefacción

Todos estos aspectos hay que tenerlos en cuenta, a la hora de decantarte entre la gran variedad de sistemas que tienes disponibles en el mercado. Dependiendo de estos puedes hacerte una idea de cual se adapta mejor a tus necesidades entre los sistemas de calefacción más recomendables que te relatamos a continuación:

1.- Gasóleo. Este sistema es el más recomendable si se trata de un chalet independiente o de grandes dimensiones. La inversión inicial es mayor ya que requiere un depósito, chimenea para la salida de humos y caldera, aunque presenta un alto rendimiento. Además si vives en un lugar apartado, este sistema te dará una mayor independencia, ya que no dependes de la distribución como en otros tipos de combustible, y puedes rellenarlo tú mismo.

2.-Gas natural o propano. Uno de los sistemas más utilizados hoy en día. El gas es muy cómodo y poco contaminante, una buena opción si ya tienes suministro  para el agua caliente o la cocina. Aunque tienes que tener en cuenta también que dependerás de la distribución, ya que cada poco tendrás que cambiar las botellas, y cada diez años revisar toda la instalación.

3.- Sistemas eléctricos. Aunque en un principio el consumo eléctrico es más caro,  si vives en una zona de clima templado y no tienes un alto consumo de calefacción puede resultarte rentable. Es ideal para segundas viviendas en las que no pases mucho tiempo, o para hogares en los que sus habitantes no pasen mucho tiempo en casa, ya que si pueden acogerse a la tarifa nocturna, el ahorro podría ser considerable.

4.- Bomba de calor. Perfecto para zonas con grandes contrastes de temperatura en invierno y verano, ya que permite emplearlo como sistema de calefacción o aire acondicionado. Además de ahorro en el consumo, si por estética no se desean tener radiadores a la vista, también puede ser una solución.

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