Recíclalo todo, hasta el agua de lluvia

 

lluvia

Borraxeira, Borraxoia, Brétema, Cegoña, Fuscallo, Néboa, Neboeiro, Nebra, Zarrazina, Babuña, Babuxa, Barbaña, Barbuza, Barrallo, Barrufa, Barruñeira, Barruzo, Borralla, Breca, Chuvisca, Chuviscada, Chuviñada, Froallo, Lapiñeira, Marmaña, Orballo, Parruma, Parrumada, Patiñeira, Patumeira, Poalla, Poallada, Poalleira, Poallo, Zarzallo, Arroiada, Ballón, Basto, Bátega, Bategada, Cebra, Cebrina, Chaparrada, Chuvascada, Chuvasco, Chuvieira, Cifra, Ciobra, Dioivo, Treixada, Xistra, Treboada, Torboada, Torbón, Trebón, Auganeve, Cebrina, Cebrisca, Escarabana, Nevada, Nevarada, Nevareira, Nevarío, Nevisca, Nevarisca, Pedrazo, Salabreada, Sarabiada, Torba, Amizar, Delampar, Escambrar, Escampar, Estear, Estiñar, Estrelampar…

En Galicia tenemos más de 70 palabras distintas para designar la lluvia porque necesitamos diferenciarlos bien. Es necesario saber qué tipo caerá para poder vestirnos y evitar la mojadura, para saber si la ropa que dejamos tendida se empapará o saldrá ilesa, para saber si debemos ponernos katiuskas o con llevar un paraguas es suficiente…

Nos sobra agua de la lluvia en las tierras gallegas, pero muchas veces en verano en pueblos de interior padecemos sequías y fuertes incendios, por eso es necesario ser constantes durante todo el año y aprovechar un recurso tan necesario que nos llega en forma de lluvia.

Hay un mecanismo que permite almacenar, filtrar y reutilizar el agua de lluvia para poder usarla en casa, en el jardín, para lavar el coche… Se llaman depósitos de agua de lluvia y hay diferentes formatos. Básicamente consiste en recoger el agua de lluvia de una superficie (normalmente un tejado) y tras su filtrado, se almacena en un depósito enterrado o en superficie para su posterior aprovechamiento.

Los depósitos enterrados tienen más capacidad de almacenamiento por lo que el agua se puede desviar para usarlo en casa siempre y cuando no se requiera agua potable: lavadora, cisternas, lavado de suelos..

Si por el contrario no quieres hacer una “obra”puedes optar por comprar un recogedor de agua exterior, que se conecta a la bajante del tejado de una forma muy sencilla y almacena el agua de lluvia después de filtrarla. Para poder utilizarla vienen con un grifo en el que (dependiendo del modelo) se puede conectar una manguera o un sistema de riego automático.

Este sistema sólo aporta ventajas:

  • Importante ahorro económico
  • Gran flexibilidad: permiten ser ampliados en cualquier momento instalando equipos adicionales.
  • En el caso de los depósitos enterrados la superficie que ocupan es prácticamente nula, los depósitos que son al aire libre pueden “camuflarse” fácilmente y el espacio que ocupan es bastante pequeño.
  • Facilidad y economía de montaje.
  • Amplia gama de accesorios para completar la instalación.
  • Mantenimiento casi nulo, consiste en una limpieza periódica del fondo del depósito.
  • Respeto por el medio ambiente, todos los materiales utilizados son reciclables
  • Solución ideal  para la reutilización de aguas pluviales en viviendas, industria,  hoteles rurales,  campings etc..

Si quieres informarte un poco más consulta nuestra web Bricolaris

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